El estofado de Scary Stories to Tell in the Dark

El estofado de Scary Stories to Tell in the Dark

El estofado de Scary Stories to Tell in the Dark

Cuando vi por primera vez el trailer de Scary Stories to Tell in the Dark (André Øvredal, 2019) me dio la impresión de que iba a estar muy mala. A pesar de haber pasado la infancia obsesionada con las historias de Escalofríos de R.L. Stine, o libros como Carrie (Stephen King) y Pasajero para Frankfurt (Agatha Christie), esta adaptación de los cuentos de Alvin Schwartz me pareció a simple vista más cercana a la insoportable Stranger Things que al remake de IT. Admito que soy la primera sorprendida al traerles hoy el estofado de Scary Stories to Tell in the Dark.
Sin embargo, el nombre de Guillermo del Toro como productor y creador de monstruos no es poca cosa, y tenía que darle una oportunidad. Fue difícil llegar al cine sin haber visto en redes sociales numerosas comparaciones entre las ilustraciones del libro con los esperpentos de la película. Aunque la cinta juega claramente con la nostalgia que ha revivido a las historias de miedo de nuestra juventud en los últimos años, resulta bastante efectiva por sí sola para quienes no conozcan la obra de Schwartz.
La historia se sitúa en 1968. Un grupo de niños liderado por Stella (Zoe Margarett Colletti) entra en una mansión abandonada donde descubre una libreta con historias de miedo, escrito por una niña muerta hace décadas. Pero la ahora fantasma Sarah continúa escribiendo desde el más allá cuentos que se vuelven realidad y termina una a una con las vidas de los niños implicados. Esta es la parte escrita para el filme y que sirve como pretexto para hilar los cuentos entre sí.

Scary Stories to Tell in the Dark

Así, la película está de alguna forma fraccionada en la trama sobre este grupo de chicos olvidados por sus padres durante las elecciones del 68 en Estados Unidos y los cuentos como tales. Y por desgracia, aunque los segundos son más que efectivos y, por decirlo claramente te sacan un buen susto, la historia que los une se ve forzada y cae en toda clase de clichés. Claramente el director intenta hacer un paralelo entre los niños desaparecidos y los soldados jóvenes que nunca regresaron de Vietnam. Más que profunda, esta característica de la narración distrae de los diálogos de por sí artificiales con los que los personajes nos dan pistas de qué nos tiene que asustar más adelante.

No obstante, Scary Stories to Tell in the Dark te atrapa, porque todos de niños tuvimos miedo de alguna historia similar a la del espantapájaros que cobra vida o la criatura que se arma de nuevo aunque la destruyan una y otra vez. En mi caso, la historia del estofado hecho con el pulgar de un cadáver resuena dentro de mí y me hace un nudo en las tripas que a duras penas me dejó dormir.

El estofado de Scary Stories to Tell in the Dark

La historia no se llamaba igual pero era la misma: María Angula se había casado muy joven y no sabía cocinar. Su vecina, harta de que la recién casada le pidiera recetas para luego aclarar, altanera, que ya las sabía, le dice que la sopa de puzún (pancita) se prepara con estómago de muertito fresco. María desentierra un cadáver para cosechar sus ingredientes pero por la noche no puede escapar del zombi que viene a reclamar que le devuelvan “las tripas y el puzún que le robaron de su santa sepultura”.

Incluso el terrorífico final, en que la protagonista “no puede esconderse ni debajo de las cobijas” aparece en la cinta. Y, como yo, creo que cada quién encontrará en Scary Stories to Tell in the Dark esa escena que les recuerde lo que es tener once años y mucho miedo a la oscuridad al mismo tiempo.

En este caso, el platillo en cuestión es un guiso con el pulgar del pie de un muerto. No les voy a enseñar a hacerlo así, porque esa historia siempre acaba mal. Pero no iba a dejar pasar el pretexto para darles la receta de el estofado de Scary Stories to Tell in the Dark.

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Ingredientes

  • 1 salchicha coctel para representar el pulgar del muerto
  • 1 kilo de carne de res
  • 1/2 litro de caldo de res
  • 30 gr de mantequilla
  • 1 zanahoria grande
  • 1 papa grande
  • 2 apios
  • 1 cebolla
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de harina
  • 200 ml de vino tinto
  • sal y pimienta al gusto

Y se cocina así

  1. Corta la carne en cubos grandes; espolvoréalos con la harina
  2. Pica la cebolla, la zanahoria, la papa sin pelar y el apio, todo en trozos grandes
  3. En una olla grande, derrite la mantequilla junto con el aceite, acitrona ahí la cebolla y luego agrega el resto de las verduras
  4. Cocina por unos 5 minutos, removiendo
  5. Agrega los trozos de carne y la salchicha entera y remueve para que se selle, por unos 7 minutos más
  6. Agrega el vino, sube el fuego y deja que se cocine por 10 minutos
  7. Añade el caldo, salpimenta y deja que se cocine tapado por aproximadamente una hora

Sirve caliente, a quién le toque el “dedo” le toca contar una historia de miedo en la oscuridad.

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